El intento de acoso sufrido por Claudia Sheinbaum en pleno centro de la capital mexicana desata un intenso debate sobre la seguridad presidencial y la persistente violencia de género en México.
En Michoacán, los homicidios de las últimas semanas —desde el alcalde de Uruapan hasta líderes gremiales contradicen las estadísticas oficiales y cuestionan la narrativa de paz que defiende el Gobierno. ¿Puede el Estado mexicano recuperar el control?